A treinta y dos años de “la noche de los lápices” homenajeamos en la lucha por la Liberación Nacional a la Unión de Estudiantes Secundarios y seguimos su ejemplo.
GUARDAPOLVOS, CUADERNOS Y BANDERAS
“…había un proyecto político, con esa edad, pero proyecto político al fin” Emilce Moler
En la Plata, el 16 de septiembre de 1976, las fuerzas policiales secuestraron y torturaron a estudiantes de entre 14 y 18 años de edad, del los cuales siete permanecen aún desaparecidos. Ellos eran militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y en el momento de ser raptados estaban en una marcha por el boleto estudiantil. Estos jóvenes comprometidos formaban parte del movimiento popular que luchaba por un modelo de país más justo.
El terrorismo de estado sustentado en la “Doctrina de Seguridad Nacional”, e impulsado por los sectores dominantes se propuso disciplinar a los sectores populares, ya que identificaba al “enemigo nacional” puertas adentro. Fue intentando cumplir con ese objetivo disciplinador que detuvieron, torturaron y desaparecieron a estos 7 Estudiantes, y a 30.000 compañeros.
Recordar y reflexionar sobre “la noche de los lápices” con una distancia histórica de treinta y dos años implica dos cosas: por un lado, recatar del olvido y hecho histórico; por el otro, indagar sobre sus significados políticos más profundos. Es en este último sentido es que se hace necesario rescatar el rol fundamental de la juventud y de la organización de las bases en la construcción de la liberación nacional. Por eso desde LA UNIDAD ESTUDIANTIL DE SOCIALES estamos convencidos de la melancolía y el reconocimiento no bastan para mantener vivas sus reivindicaciones en nuestra lucha. |