Democraticemos la universidad
Desde la aparición de la candidatura de Alterini se instaló en la UBA una crisis que aún está sin resolver. Los distintos y sucesivos bloques “mayoritarios” que se han conformado no han logrado articular una alternativa viable por carecer de legitimidad, por carecer de proyecto o por surgir del agotamiento provocado por estrategias de bloqueo y desgaste. Como parte del movimiento estudiantil participamos activamente en el rechazo a la candidatura de Alterini e intentamos construir una alternativa unitaria y progresista impulsando la candidatura de Pablo Jacovskis. Lamentablemente dicha alternativa no prosperó y varios de los sectores que en ese momento se obstinaban en la fragmentación o el abstencionismo, hoy están tratando de elegir entre candidatos conservadores. Así, mientras algunos buscan potabilizar un candidato, para nosotros resulta decisivo que el movimiento estudiantil logre conquistar un estatuto reformado en el sentido de una mayor democratización que permita en el futuro una mayor participación de los estudiantes, docentes y no docentes en la conformación de la Asamblea Universitaria. Para elegir un rector primero tenemos que democratizar a la UBA.
Para que toda la sociedad se entere de cuál es la discusión verdadera, creemos que es muy importante que la sociedad participe del debate sobre la democratización. Por eso salimos a la calle a difundir nuestro proyecto y a buscar apoyo de todos los que entienden que la universidad pública beneficia directa o indirectamente a toda la sociedad.
Cada firma demuestra que el conjunto de la sociedad respalda la democratización de la UBA, que no es una discusión cerrada. Porque hay sectores elitistas (respaldados por ciertos medios de comunicación, por empresas multinacionales, el FMI y el Banco Mundial) interesados en que la Universidad sea sólo para los hijos de los ricos y que los sectores de clase media y los pobres no puedan llegar aunque tengan la capacidad.
Queremos que los estudiantes tengan más poder de decisión. Queremos que todos los docentes (y no una minoría como ocurre actualmente) tengan poder de decisión. También queremos que los trabajadores de la Universidad tengan poder de decisión en su ámbito específico. En síntesis queremos más poder para todos los miembros de universidad: para los que estudian, para los que enseñan y para los que trabajan día a día en nuestra Universidad pública. Las elites quieren una universidad para pocos, nosotros queremos una universidad para todos.
PARA ELEGIR RECTOR, PRIMERO DEMOCRATICEMOS LA UNIVERSIDAD