Al avanzar en la carrera perfeccionamos nuestro conocimiento teórico y se nos enseña múltiples técnicas cuantitativas y cua litativas para llevar adelante el trabajo de investigación, sin embargo a la hora de comenzar con este notamos que no estamos tan bien preparados como lo suponíamos. Las teorías que sabemos necesitan ser reelaboradas debido a que fueron pensadas para otros grupos, clivajes sociales, países, etc.; junto a un determinado contexto social y con una temporalidad propia. En cuanto a las técnicas de investigación sabemos de sus limitaciones desde el momento en que su objeto de estudio es el mismo sujeto inmerso en un entramado social ínter subjetivo, el cual jamás puede ser abarcado en su totalidad por una cuantificación y contrastación de variables. En este punto se nos presenta la dificultad de repensar las teorías aprendidas sobre la base de nuestra propia realidad e historicidad, ese repensar sumado a la propia elaboración es lo que posibilitaría la construcción de un bagaje ideológico-intelectual surgido de nuestro propio contexto argentino y latinoamericano.
La sociología debería dar cuenta de como nuestra sociedad históricamente estuvo y está coaccionada por las políticas de dominación emanadas desde las potencias imperiales, las cuales valiéndose de sus diferentes aliados locales (oligarquía, ejercito, tecnocracia, etc.), continuamente acallaron todo tipo de pensamiento autónomo que pusiera en jaque la dominación cultural, económica y política ejercida por aquellas sobre estas tierras y el resto de Latinoamérica; así también en otros países perifericos.
Esta charla pretende ser un aporte más a la discusión de fondo sobre que tipo de carrera tenemos y queremos, rescatando de la historia el pensamiento de diversos autores y enfoques como Scalabrini Ortiz, Roberto Carri, Teothonio Dos Santos, las cátedras nacionales de sociología, etc. Pero no para caer en la nostalgia de tiempos pasados, sino para retomar como retos todavía no resueltos muchos de los planteos que ellos hicieron, ejerciendo una obligada reelaboración de su pensamiento a la actualidad. Tomar el ejemplo de intelectuales comprometidos con la realidad de su pueblo, los cuales escribieron pensando en el cambio del statu quo imperante de su época que subyugaba a las masas populares y coarta cualquier proyecto dirigido al beneficio de estas.
Los pensadores que señalamos han sido ejemplo de intelectuales negados por el formalismo científico, tildándolos peyorativamente como ensayistas o no científicos. Es ese mismo formalismo científico que substituye el rigor explicativo por el rigor aparente del aparato formal y de las técnicas de observación, que solo sirve a los interesados en analizar los mecanismos de la sociedad dada (de ahí proviene la valorización ideológica del dato). No solo se nos inculca analizar la realidad con teorías ajenas rodeadas con un aura de cierta “universalidad” imposible de refutar, sino también se trata de especializar al sociólogo en la recolección de datos dejando para otros la interpretación de los mismos. De esta manera se provee la base fáctica suficiente que necesitan los países “del primer mundo” para seguir reproduciendo el coloniaje intelectual.
Roberto Carri dijo «cuando en los teóricos sociales aparece una concepción de tipo iluminista, también existe en ellos una concepción aristocrática de la historia, por más que la disfracen afirmaciones políticas de carácter socializante. Expresa la paternidad política e intelectual que una minoría de elegidos considera que le debe ser reconocida». Teniendo en cuenta esta afirmación, los invitamos a participar de esta charla-debate, para así enriquecer nuestra carrera con el aporte de todos. |